Deja en paz al diablo. John Verdon

Las dos novelas anteriores de Verdon, Sé lo que estás pensando y Abre los ojos me gustaron y estaba deseando leer su tercera novela Deja en paz al diablo, pero lo siento, Sr. Verdon, pero creo que en esta tercera novela ha pinchado. No se si ha sido un exceso de confianza en sus lectores o quizá me atrevería a aventurar que esta novela la escribió antes que las otras dos porque no me creo el gran salto hacia atrás que ha dado en esta novela.

La trama es floja, las conclusiones a las que llegan los detectives en sus investigaciones  tienen poco fundamento y el asesino en serie es realmente aburrido, yo diría que patético, lo siento, pero me lo ha parecido. Este “Buen pastor” que se dedica a disparar a conductores  que viajan en coches marca Mercedes me resulta de muy poco interés, además de que la explicación de dichos crímenes no convence y sus motivaciones para dichos crímenes resultan inexplicables. Siento que esta vez el detective retirado David Gurney se vea envuelto en una historia que le hace desmerecer muchísimo, aunque se prestara a colaborar, con toda su buena intención y sin muchas  ganas al principio, en toda esta pantomima por hacerle un favor a su amiga Connie. En mala hora aceptó este buen señor meterse en una historia tan tonta.

Los personajes me han ido, poco a poco, resultando cargantes, como la hija de Connie, la periodista que catapultó a la fama a David Gurney y que creó la leyenda en torno a este ex policía. Esta chica, Kim,  una incauta e inexperta reportera decide realizar un reportaje  sobre las familias de las víctimas de este asesino en serie llamado el “Buen Pastor”, al que por cierto, nunca atraparon en todos estos años.  En fin, la chica se pone pesada y la historia va perdiendo fuelle y credibilidad y solo faltaba el hijo de Gurney, que uniéndose a la historia sin venir a cuento, no solo le aporta poco interés sino que la convierte en una historia tontorrona. Qué lástima. Cómo lo siento. Qué desperdicio del personaje y me refiero a Gurney.

Los preliminares son largos y se dilatan, pero esto me hacía esperar una buena historia. De hecho los preliminares son la mejor parte de la novela, en mi opinión. Cuando empieza de verdad la historia, entonces es cuando empieza a perder interés.

Madeleine, la mujer del detective, que en las otras dos novelas muestra un gran carácter y llega a hartarse de las proezas de su marido, en esta nueva novela está no solo preocupada sino  aburrida de verle sin ganas de hacer nada debido al estrés postraumático que sufre tras resolver su último caso en el casi muere. Pues bien, en esta novela Madeliene tiene un papel secundario muy aburrido, eso sí, en un momento dado demuestra su intuición femenina: adivina que si su hijo, que por cierto nunca aparece por casa, conociera a Kim, la joven reportera que ha enredado a su marido en esta historia, se enamoraría de ella. Y de repente aparece el hijo pródigo sin venir a cuento y empieza a tontear con la chica hasta convertirse casi en el ayudante de su padre a quien llega a asombrar por sus dotes detectivescas… Lo dicho, una pena de novela. Una trama tontorrona y un asesino que no convence.

Otra cosa que me llama la atención es que a pesar de que el detective  David Gurney y su esposa Madeleine son una pareja de mediana edad, él  tiene 47 años, su manera de relacionarse hace que me los imagine como una pareja de jubilados de 90 años. No salen juntos, no se besan, siempre están sentados juntos en la cocina de su fantástica casa bebiendo café o cenando… no sé… que poca vidilla ¿no? No sabría decir ni tan siquiera si duermen juntos… Tampoco es que se trate de describir su vida íntima pero tal y como se describe su vida en común parece una pareja acostumbrada a verse todos los días y sin mucho interés el uno en el otro, más allá del afecto de la convivencia y el amor paralizado en la costumbre. Pero si ellos son felices así…En fin, una novelita floja.

Seguro que algún lector no estará de acuerdo conmigo.  Sobre todos aquellos que la han leído entusiasmados y me la recomendaron con todo su cariño. Lo sé. Por eso el lema de este blog es “Un lector para libro y un libro para cada lector”. Hay novelas que gustan a unos lectores y a otros no. En este caso Deja al diablo en paz a mí no me ha gustado.

Mis respetos Sr John Verdon, pero en esta ocasión ha patinado. Le prometo que le daré otra oportunidad en su siguiente novela, pero quizá sea la última…

Roca Editorial

2012

Anuncios

2 comentarios

  1. Estimada Ana: Aunque su lectura, seducido por las dos novelas anteriores, una vez superadas las 102 paginas primeras, anodinas y de simple relleno argumental, me resulto grata, al leer tu comentario, caigo en la cuenta de mi error de buena voluntad y coincido plenamente con tu critica y el interesante y acertado comentario sobre el matrimonio protagonista. De todas formas, Vernon es un buen Vernon. “Chago”

    1. Efectivamente, a pesar de mi comentario negativo hacia esta novela, el buen recuerdo de las dos primeras me anima a esperar que Verdon nos ofrezca pronto un nuevo título que nos sorprenda para darle otra oportunidad y disfrutar del detective Gurney. Me alegra que coincidas conmigo en la impresión que me causa el matrimonio protagonista de estas tres novelas. Gracias Chago.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: